Las diez caras de la salud

Las diez caras de la salud

 

Es el año 1946. El mundo se reconstruye tras una terrible guerra y los países se reúnen en una Conferencia Internacional para constituir la Organización Mundial de la Salud.

Es entonces cuando se formula la primera definición global de salud. Hasta entonces se entendía como simple ausencia de enfermedad. Pero la OMS amplía la idea y la define como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”

Por eso, la salud es un poliedro con muchas facetas. Por lo menos, diez. En este artículo detallaremos las características de cada una de ellas y ofreceremos algunos consejos para cuidarla.

 

Salud física

Nuestro cuerpo es una máquina perfecta. Y, como toda máquina compleja está sujeta a pequeñas y grandes averías: bacterias y virus, lesiones, alergias…

Para cuidarla debemos mantener una serie de costumbres saludables: el ejercicio físico moderado, el descanso, la alimentación y la higiene nos ayudan a mantener una condición física saludable y nos mantendrá lejos del médico.

 

Salud mental

También nuestra mente es un mecanismo de extrema complejidad y tiene una gran influencia en nuestro bienestar general, incluyendo la salud física, ya que las situaciones de estrés o ansiedad, así como las reacciones ante episodios difíciles de nuestra vida, causan desarreglos físicos.

Por eso, los hábitos de vida saludable también son un importante factor de salud emocional. Cuando comemos bien, hacemos ejercicio o, en general, tenemos comportamientos sanos, el cuerpo nos recompensa liberando neurotransmisores como la serotonina o las endorfinas, llamadas también “hormonas de la felicidad”.

 

Salud social

El hombre es un ser social. No se concibe sin la interacción con los demás. Por eso, las condiciones de nuestro entorno influyen poderosamente en nosotros. Si nuestros seres queridos viven felices, nosotros lo seremos.

Pero hay otros factores que influyen en la salud social. Un buen trabajo, estabilidad económica, acceso a la salud, practicar actividades recreativas… por eso, en estos tiempos, nuestra salud social está experimentando algunas dificultades.

 

Salud sexual

De acuerdo con la OMS, la salud sexual es un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad. Requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia.

Una vida sexual satisfactoria es una fuente de salud. Hay muchos factores físicos y psicológicos que nos dificultan disfrutar plenamente de nuestras relaciones sexuales. Por eso, en esos casos es necesario pedir atención profesional.

 

Salud alimentaria

“La salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago”, decía Don Quijote. La alimentación es la fuente de energía de nuestro cuerpo. Si usamos un combustible de buena calidad, esto es, una alimentación equilibrada, todo irá mejor. Si abusamos de grasas, comida rápida o ultraprocesados, nuestro bienestar se resentirá.

 

Salud ambiental

No nos referimos únicamente a la calidad del aire o el entorno ecológico. Es la calidad del medio donde nos movemos: un entorno laboral defectuoso, el exceso de ruido o de luz, el exceso de humedad, la vivienda inadecuada, la escasa exposición al sol son, entre otros, factores que influyen de modo decisivo en nuestro bienestar.

 

Salud pública

La idea de salud pública ha cobrado protagonismo a raíz de la pandemia. Se trata del bienestar de una sociedad en general, y está relacionada con la actuación de nuestros gobiernos: acceso a la atención sanitaria, limpieza e higiene en las calles y espacios públicos y, también, las normas y reglamentaciones para garantizar la salud de las personas.

 

Salud económica

Cuando no tenemos grandes preocupaciones económicas, nos sentimos mucho mejor. No es tanto “tener” dinero, como tener “el suficiente” dinero para hacer gastos a nuestras necesidades y nuestros proyectos.

 

La salud familiar

¿Tienes una buena relación con tus familiares? ¿Habláis u os reunís con regularidad? Entonces tienes una familia sana y eso te afecta positivamente. En cambio, un entorno familiar dañino, con relaciones tóxicas puede ser muy negativo para tu desarrollo y tu salud.

 

Salud laboral

Trabajar no solo es necesario para ganarnos la vida. También desarrollamos las habilidades sociales, la solidaridad, la tolerancia o el espíritu de equipo. También es importante que las condiciones de trabajo sean las adecuadas. Si alguno de estos factores falla, hablamos de un ambiente laboral sano.

 

La salud es, en definitiva, un equilibrio entre todos estos componentes. Por eso, en la Farmacia Marín Sánchez, utilizamos de preferencia el término bienestar. Porque nuestra responsabilidad es ayudarte en lo posible a cuidar todas esas vertientes de tu salud.

¡Hasta pronto!